MENÚ DEL DÍA: ¡CÓMO DISFRUTAR DE UNO DE LOS PLACERES DE LA VIDA: LA COMIDA!

INGREDIENTES: Gusto por lo exquisito, relajación, ganas de arriesgarse, desarrollar el paladar, tiempo y sobre todo crear un ritual.

 

RECETA: Mi profesor de Violonchelo, Patxi de la Asunción, quien además de ser un gran maestro, es un gran gourmet, en una ocasión, cuando hablábamos de los deliciosos manjares que podemos degustar en nuestra amada isla, exclamó: “Beatriz, también para el placer de la gastronomía hay que tener el don de la exquisitez” y yo asentí, pues no podría estar más de acuerdo con él en este punto.

No se si por vasca, o porque mi padre también fue un gran amante de la buena gastronomía y desde la niñez desarrolló en mi el placer por la buena mesa, durante toda mi vida, ha sido uno de mis mayores hobbys y siempre que mi agenda me lo permite, disfruto de conocer nuevos lugares para poder seguir desarrollando este sentido que tanto placer me ofrece.

 

Es por ello que, con mi buen amigo José, desde hace bastante tiempo, realizamos una tournée, por los restaurantes de la isla, degustando cenas, comidas y en ocasiones, hasta desayunos, para dar rienda suelta a uno de nuestros mayores placeres, bañado siempre con una buena conversación para intentar solucionar el planeta, o por lo menos, nuestros pequeños mundos.

 

Es por ello que este viernes, como cada 3 semanas aproximadamente, fuimos platicando sobre cada detalla de nuestro viaje a nuestra nueva aventura, un pequeño  restaurante en  Calviá.

 

Pero he aquí el secreto de desarrollar el placer por estas salidas, ya sean vespertinas o diurnas. Crear un magnífico ritual, que nos haga esperar con ansia, nuestra salida semanal. Esto hace que el paso del tiempo, no haya creado monotonía entre mis encuentros con mi querido amigo francés, sino todo los contrario, haya despertado en nosotros la ilusión por seguir manteniendo estos encuentros gastronómicos y de intercambio de buenas conversaciones.

 

1º) Preparación de la salida: Con tiempo elegimos el restaurante (tras una lista que cuidadosamente hemos ido confeccionando con el pasar del tiempo)

2º) Elegimos la indumentaria que llevaremos para dicho evento.

3º) Nos enviamos mails para abrir nuestros apetitos al respecto.

4º) Estudiamos el recorrido que, en teoría, cada semana, uno elegirá de la lista.

5º) Comenzamos nuestra puntuación del lugar desde el acceso al mismo, la carretera que nos lleva, el parking que tiene, la presentación, todo es importante para nosotros.

6º) Al entrar examinamos cada detalle del restaurante para luego durante la cena o comida comentarlos, la decoración, la vajilla, el servicio y su amabilidad o todo lo contrario, su apresto… cada lujo de detallas, hará que nuestra puntuación sea alta para poder volver o no.

7º) Ir degustando cada plato con tranquilidad, al poder ser, al comienzo de la comida, hacerlo con los ojos cerrados para así centrar todos nuestros sentidos en el “paladar” y poco a poco ir ingiriéndolo con toda la tranquilidad que nos permite el placer de una buena compañía y la conciencia del disfrutar el “aquí y el ahora”, sin pensar en nada más.

8º) Finalmente poner la puntuación al lugar y acabar la jornada, tal vez con una copa, que seguirá el mismo ritual, que realizamos para la degustación culinaria.

 

Se que algunos de vosotros estaréis pensando: “si, si y ¿con la crisis que hay, cómo pago yo esto?”. Y bien, queridos amigos, este es el truco, buscar lugares que sean para todos los bolsillos y elegir un menú económico cuando nuestros bolsillos no se puedan permitir más que eso.

Os aseguro que hay muchos sitios en la isla donde se puede comer con 15€ una rica comida casera, como el restaurante “El Boulevard” de Ciudad Jardín ó por unos 25€ en el Almare, también en Ciudad Jardín (precios en días festivos), donde además tendréis unas exquisitas vista de nuestra maravillosa bahía.

 

El secreto es la elección del mismo como el placer de crear un ritual, no por ir a comer sin más, sin pensar ni sentir lo que estamos haciendo. Es preferible hacer cada 2 ó 3 meses, si nuestra economía no nos permita hacerlo más a menudo, que olvidarnos del ritual y comer cualquier cosa.

 

Os invito a que lo probéis y confeccionéis vuestros propios rituales.

 

Acerca del autor

Beatriz Vilas Garro

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04

03 2012

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