Archivo de agosto, 2010

Menú del día: Superar la depresión postvacacional

Ingredientes: Rituales, vivir el momento, gozar de las pequeñas cosas, creatividad e innovación.

Receta: Tras un verano maravilloso me propongo, en el último día de agosto, retomar definitivamente mi actividad laboral, haciéndoles partícipes de una receta que, en mi opinión, puede ser muy útil para muchos de Uds. ¡Cómo volver a nuestra normalidad laboral!.

Estoy convencida que en más de un hogar de nuestras entrañables islas, hoy se verán escenas de tristeza por tener que volver mañana al tedioso trabajo, por regresar a sus rutinas después de unas maravillosas vacaciones. Pues bien, la primera y buena noticia es que tienen la posibilidad de volver al trabajo y esto, en los tiempos que corren, es muy importante.

Deberíamos de sentirnos agradecidos cada mañana por tener una labor que hacer y que encima nos paguen por ello, porque hoy en día esto, comienza a ser un tema de suerte, pero como en este blog intentamos siempre ir un paso más allá, además de hablarles de la importancia del agradecimiento por la vida, hoy me gustaría darles un par de pautas para superar lo que vienen llamando la depresión postvacacional.

Sufrimos al volver a nuestra vida laboral simplemente porque somos incapaces de vivir el presente y de disfrutar de él, nos pasamos gran tiempo anclados en nuestro pasado o proyectando un futuro incierto que no sabemos si llegará algún día y en esa lucha interna nos olvidamos de vivir y convertimos nuestra vida en una rutina.

Entendemos la rutina como el hábito adquirido de hacer las cosas sin pensarlas, repetidamente, olvidándonos de ser creativos en el día a día y sin modificar nuestros actos desde la innovación y es por eso que nos ahogamos porque hemos perdido la magia de disfrutar de lo que hacemos.

Pero si tuviéramos la capacidad de convertir nuestra rutina en rituales, posiblemente, la cosa cambiaría.

Un ritual es un acto, generalmente en positivo, repetido o no,  desde la conciencia de la vida y en presente ,que nos produce felicidad o la obtención de un objetivo concreto. Esto es, si cada lunes de invierno llego a casa pensando “otra semana horrible de trabajo”, es complicado que me sienta bien. ¿Qué nos impide pensar lo contrario?, sólamente nuestra mente nos impide cambiar de forma de pensar, porque no pensamos  lo siguiente: ¡Qué bien, 1 de septiembre y mis compañeros me contarán las anécdotas del verano y nos reiremos mucho intercambiado experiencias!. Oh, mejor aún, ¿por qué no creamos en nuestro día a día, rituales que nos ayuden a llevar la vida mejor?. Preparar una rica comida, desde el corazón para nuestra familia, hecha con mucho cariño, puede ser una sensación maravillosa si lo hacemos con consciencia y disfrutando del momento.

Intenten salir a caminar, meditar 5 minutos todos los días, hablar con algún amigo o compañero, respirar profundamente, ser los mejores archivadores de documentos y poner al detalle los tornillos en una máquina desde el cariño y el amor hacia el prójimo y no desde la mala leche y la impertinencia porque, de esta forma estaremos entre todos haciéndonos la vida más fácil y en esencia, queridos amigos, ¿no se trata de ser más felices?.

Ya me contarán su regreso

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08 2010