Menú del día:Cómo nutrir nuestra mente y nuestro alma.
Ingredientes: Lectura diaria, constancia, perseverancia, disciplina, escucha interior y paciencia
Menú: Vivimos en un mundo lleno de influencias exteriores que en ocasiones nos nubla el raciocinio. Vivimos a través de nuestros sentidos, el olfato, la vista, el tacto, lo que oímos…. Todo esto hace que casi en cada momento, nos dejemos llevar por lo de fuera, por el exterior, en lugar de escucharnos a nosotros mismos.
¿Pero qué es eso de escucharnos a nosotros mismos?. Los coacheers siempre decimos que el poder de la persona está en su propio interior, pero mis clientes me preguntan constantemente, ¿pero cómo hago para escuchar mi interior?.
Para empezar no deberemos dejarnos guiar exclusivamente por lo que vemos, sino que deberemos de dominar nuestros sentidos, aprendiendo a manejarlos y no que nos manejen ellos a nosotros.
Tendremos que aprender a desarrollar nuestra capacidades desde la observación de aquello que se nos da bien hacer e intentar ser contantes en esa actividad.
Por ejemplo, si siempre se nos dio bien pintar, pasar tiempo haciéndolo, diariamente un ratito, aunque sea un cuarto de hora y ser contante en esa actividad.
Otra cosa muy importante es leer y estudiar sobre el tema que nos interese. tener hobbys y aprender a desarrollarlos, pasa por el estudio y la lectura sobre los mismos.
Nadie nace sabiendo y deberemos de prepararnos para poder desarrollarlos a través de esa “constancia del hacer”.
Al mismo tiempo, la lectura de libros que nos ayudan a ponernos en acción servirá como alimento para nuestro alma. Debemos de fomentar la lectura diaria siempre que nos sea posible. Comenzad por libros que os apasionen o que os entretengan por lo menos, evitar tener la televisión siempre puesta y acompañen dicha lectura con una buena música de fondo. Eso les ayudará a desarrollar su sensibilidad ya que la música posee ese don.
Por hoy os dejo con estas dos recetas: “desarrollar un hobby que tengamos y la lectura diaria”.
Ya me contaréis como se os a dado la nutrición de vuestras capacidades.
